domingo, 3 de septiembre de 2006

Computación basada en humanos

Uno de mis nuevos héroes personales, Luis von Ahn, es uno de los precursores principales de una nueva idea que me parece extremadamente simple pero, al mismo tiempo, muy ingeniosa y quizá hasta revolucionaria.

La idea proviene de darnos cuenta que hay cierto tipo de problemas que, actualmente, los humanos podemos resolver mucho mejor que las computadoras. Uno de esos problemas es, por ejemplo, interpretar imágenes y reconocer objetos en ellas.



Para un humano es fácil ver que en esta foto hay una mujer, con una blusa azul. Hay también unas flores, parecen tulipanes. Una tasa, una computadora con monitor, teclado y mouse. La mujer esta sentada en una silla frente a un escritorio. Si miran también con cuidado, en el fondo hay una lámpara y un teléfono.

Mientras que, por otro lado, uno de los mejores programas que se han creado en visión por computadora tiene problemas tan sólo para reconocer que hay un rostro en esa imagen: Sorry, no faces were detected.

Y las aplicaciones potenciales de resolver un problema como éste son también evidentes: obtener resultados mucho más precisos y relevantes cuando hacemos una búsqueda de imágenes, proveer a personas con deficiencias visuales de una descripción detallada de imágenes en la red, conseguir más y mejores datos para entrenar algoritmos que realicen el reconocimiento automático de imágenes.

Bien ahora la pregunta es, ¿cómo reclutar a miles de humanos en todo el mundo que estén dispuestos a perder su tiempo etiquetando imágenes de la red? Podríamos pagarles para hacerlo pero, seguramente, eso terminaría siendo muy caro. “We need something that is cheap and fast”.

“¿Por qué no podríamos ...”, piensa von Ahn, “... hacer que las personas quieran desperdiciar su tiempo etiquetando imágenes? ¿Por qué no hacerlo... ¡divertido!?” Así es como surgió la idea del ESP Game.

Extrañamente adictivo, el juego te conecta con otro jugador en alguna otra parte del mundo, no puedes comunicarte con tu compañero y lo único que tienen en común es que están viendo la misma imagen. El reto es lograr escribir ambos una misma palabra que describa a la imagen. Cuando los dos logran coincidir en una palabra ambos ganan puntos, y se les muestra una nueva imagen. El objetivo del juego es ganar la mayor cantidad de puntos en una cantidad fija de tiempo. “Points make people happy”.

Si quieren enterarse un poco más de las ideas y la teoría detrás de este tipo de computación basada en humanos, les recomiendo enormemente ver el video de la plática que Luis von Ahn dio en Google al respecto. No es para nada técnica y, por el contrario, deja ver como el tipo es simple y sencillamente un genio.

Google acaba de lanzar, basado en esta misma tecnología, su etiquetador de imágenes. Y en principio, en manos de Google, esta idea corre el peligro de crecer desenfrenadamente de manera exponencial. Desafortunadamente el programa está aún en etapas demasiado beta. Al menos la última ves que lo jugué, el juego solía trabarse y las imágenes son a veces demasiado pequeñas. Espero que arreglen pronto estos problemas, porque la idea es genial y no hay más. Como sea, si están interesados y quieren jugar los exhorto de nuevo a desperdiciar sus human cycles en el fabuloso ESP Game.

La idea en Matrix de que las computadoras decidieron no eliminarnos a los humanos porque nos necesitaban como baterías es increiblemente ridícula. Pero que tal ésta: decidieron conservarnos para resolver por ellas problemas en los que los humanos somos mejores.

Ésto me recuerda también a una computadora llamada Earth que construyeron los ratones para calcular la última pregunta de la última respuesta sobre la vida, el universo y todo. :-S

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