jueves, 27 de septiembre de 2007

Tesis enviada

Hoy en la mañana llegué a la universidad y, en cuanto me senté frente a mi escritorio, sonó el celular. Mi asesor. “Estoy leyendo tu tesis, hay varias correcciones que hacer. ¿Cuando la tienes que entregar? ¿Hasta qué hora tengo para leerla? ¿Hasta la una? Bien.”

Después de otras llamadas, e idas a su oficina en que intercambiábamos hojas y notas con correcciones eventualmente dieron como las 11:30am. “Tengo que ir ahora a una entrevista. Has los cambios e imprime una nueva versión. La llevas a mi oficina quince minutos después de las doce cuando salgo de la entrevista.”

Hice los cambios y a la hora indicada estaba yo con la nueva versión impresa del capítulo que estábamos revisando. Él comenzó a leerla y notar más cambios, yo asentía mientras decía que sí los iba a hacer. “¿Los vas a hacer? ¿Cuando? Vamos a tu oficina y vas editando mientras yo sigo leyendo.”

Los siguientes minutos pasaron mientras él seguía indicando cambios y yo buscaba dentro de las fuentes del documento donde hacerlos. Reescribir alguna oración, explicar mejor una notación. Finalmente faltando poco para la una mi asesor dijo: “Bueno, ya no podemos arreglar mucho más en 7 minutos, ¿Verdad?”. Yo asentí de nuevo y me dijo que todo se veía bien. “Si la prueba es correcta, me gusta mucho. La construcción que haces se ve muy elegante.”

“Voy a proponer tu tesis para el premio de la mejor disertación en el Reino Unido en ciencias computacionales. Creo que las probabilidades de ganar el premio no son muy altas, pero sí son no-cero.”

Después de eso mi asesor me dejó y yo terminaba de hacer los últimos cambios, quitar las marcas de ‘borrador’, actualizar el contador de palabras y, finalmente, a imprimir tres copias de la tesis. Impresas las tesis, me lanzé entonces rápido a hacer un soft binding para entregar las dos copias reglamentarias a la facultad. Poco después de las dos de la tarde estaba yo en la oficina indicada.

“Está bien. Sólo tengo que hacerte un recibo de que ya entregaste la tesis.”

¿Qué sigue? Ahora las copias que entregué serán enviadas a mis examinadores quienes ahora leerán y revisarán mi tesis. Finalmente, muy posiblemente a inicios de Noviembre, será mi Viva. La versión británica del examen profesional donde los examinadores me harán preguntas y me pedirán que defienda el trabajo presentado en mi tesis.

Entonces, y dependiendo de mi desempeño en la Viva, los examinadores pueden decidir aprobar mi tesis, aprobarla con correcciones menores (ambas opciones son normalmente ‘buenas’), no aprobarla a menos que se hagan correcciones mayores, hasta que se haga investigación adicional o, en el peor de los casos, simplemente tirarla a la basura y decirte ‘Gracias por participar. Por favor intente de nuevo.’

Así que tendremos que esperar hasta Noviembre para saber cuál es mi caso.

Y luego, ¿qué sigue? Aún no lo sé. Hay varias opciones ahí en el aire pero aún no tengo confirmación de nada. En cuanto sepa algo más concreto espero hacérselos saber también aquí por el blog.

1 comentario:

Rous_lyn dijo...

Orale!!!!
Pues esperemos que todo lleve a una de las dos primeras opciones, creo que no puedo decir mucho porque no he estado en tu caso de "presentar tesis de maestría, aún me falta".
Pero sí le has invertido tiempo, dinero, sueños y etc a esa tesis verás que todo saldrá bien.
Mantenos al tanto de lo que suceda, cuídate y felicidades por seguir en el camino!!!