lunes, 16 de octubre de 2006

Crónica de un chiste sin gracia

Mi fascinación por Google y todos sus productos no es ninguna sorpresa para quienes me conocen o para quienes han seguido últimamente mis posts en este blog. Después de hablar de mí mismo (¡qué vanidoso!), el segundo tema más popular en este blog es Google. Y mi fanatismo llegó a tal grado que fui calificado como un Groopie, se sugirió que le cambiara el nombre al blog a “Google y Yo”, y la gente en los pasillos me comenzaba a decir: “Ay si, Google, Google”.

Así que pensé que sería buena idea descansar de los posts de Google por algunos días. Al menos yo estaba muy contento con esa idea. Sin embargo, la gente de Google no estaban para nada contentos, ellos se negaron a descansar y siguieron siendo noticia constantemente, además de que siguieron sacando nuevos productos como Docs & Spreadsheets. Y yo simplemente no me podía aguantar las ganas de compartir la noticia aquí en mi blog.

Entonces fue que se me ocurrió una gran idea: esconder un post de Google dentro de otro post fake. Para hacerlo más gracioso y obvio, buscaría la noticia más tonta e irrelevante que pudiera encontrar en la red, iniciaría mi post fake con dos o tres oraciones de la noticia irrelevante y luego cambiaría con un “Y en una nota relacionada ...” a hablar única y exclusivamente de noticias de Google. Se supone que sería gracioso porque, obviamente, la noticia irrelevante no tendría relación alguna con Google.

Me dirigí entonces a la página de Metro —un periódico gratuito medio famoso aquí en Inglaterra por tener historias alarmistas, normalmente mal informadas, a veces medio curiosas rayando en lo ridículo; de lo poco rescatable es Nemi, a veces— para buscar mi noticia irrelevante con la cual iniciar el post. Una historia sobre un vestido de novia hecho con pastelitos me pareció suficientemente inverosímil e irrelevante.

Al terminar de escribir mi post estaba yo orgulloso de él: “Jaja, ésto va a ser super gracioso”.

Pero aparentemente el post fue un fracaso como chiste y murió sin causar ninguna gracia, por el contrario parece que incluso resultó hasta divertido y curioso lo de que una novia haya decidido contraer matrimonio vestida en repostería. Ni hablar, alguien me dijo que el hecho de que el post había sido una broma pero que aparentemente nadie la había entendido si era gracioso. A ver que tal, ojalá que tenga más suerte en mis próximos posts.

1 comentario:

Rodrigo dijo...

Esto explica porque, a pesar de lo malos que pueden llegar a ser, la gente lee esos periodicos.